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martes, 2 de septiembre de 2014

Síndrome postvacacional. Psicólogos en verano.

La temporada de fiestas a menudo puede ser una montaña rusa emocional. Muchas personas entran en depresión después de que todo el alboroto de fiesta va terminando y les resulta difícil funcionar normalmente en su rutina diaria. El síndrome postvacacional o depresión de vacaciones estos términos comúnmente utilizados representan la angustia mental que ocurre después de la temporada de vacaciones de invierno. La depresión postvacacional puede impactar a muchos, pero puede ser más visible en las personas con un diagnóstico actual de depresión.

La depresión postvacacional puede ocurrir debido a una variedad de factores. Tal vez, las vacaciones no tenían un motivo tan festivo o de celebración como era de esperar, tus planes fracasaron, o simplemente las expectativas no se cumplieron. Puede haber culpabilidad sobre gastar demasiado dinero, beber o comer en exceso. Además, es posible que te sientas culpable porque, tal vez, no asististe a un evento que esperas.

Es importante darse cuenta de que no estamos solos con estos sentimientos. Sin embargo, no tienes que dejar que este síndrome te detenga en la vida.

Estas son algunas de las estrategias que como expertos sugerimos para sobrevivir el síndrome postvacacional y volver a la pista para el siguiente año:
  • Superar la decepción
  • Elije a ver los beneficios del tiempo post-vacacional 
  • Se amable contigo mismo, especialmente con respecto a la resolución de año nuevo 
  • Mantente estar rodeado de gente
  • Elije actividades que te ayuden a mirar hacia adelante a algo 
  • Elije alimentos saludables y has ejercicio 
  • Obten ayuda profesional para cambiar las cosas que te han estado molestando 
  • Espera con ansias a disfrutar el próximo año

La forma más severa del síndrome postvacacional se conoce como depresión. Es importante reconocer los signos de la depresión mayor, que incluyen:
  • Sentirse deprimido, triste y desanimado 
  • Pérdida de interés en actividades que antes eran placenteras y agradables 
  • Comer más o menos de lo normal, o el aumento de peso
  • Problemas para dormir, o dormir más de lo habitual 
  • Sentirse lento o inquieto 
  • Falta de energía 
  • Sentirse desesperado, impotente, o inadecuado
  • Dificultad para concentrarse 
  • Dificultad para pensar con claridad o tomar decisiones 
  • Pensamientos persistentes de muerte o suicidio 
  • Falta de interés en el sexo

La depresión clínica es una enfermedad de la tristeza persistente y dificultad con el funcionamiento normal. No se atribuye a la reacción normal de vacaciones. Busca ayuda profesional si sientes que muchos de estos síntomas o si te preocupa que puedas estar sufriendo de depresión.

Miguel Vallejo

domingo, 10 de agosto de 2014

Ayuda en verano a tu mente. Ocio y playa la solución.

El verano nos ofrece la oportunidad de realizar una parada obligatoria a nuestra habitual vida vertiginosa, repleta de obligaciones, prisas y estrés. Los psicólogos hacemos hincapié en los beneficios que tiene el ocio para nuestra salud mental y física, tanto si lo dedicamos a practicar deporte al aire libre, a compartir charlas y actividades con los amigos o a tomar el sol y nadar en la playa. Es importante participar en múltiples actividades de ocio, tanto como una forma de disfrutar de la vida, como un medio para calmar nuestra mente y retomar la actividad diaria con más fuerza.

Las últimas investigaciones médicas han demostrado que aquellos que disfrutan del ocio y de actividades gratificantes tienen menos riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y depresión y que, igualmente, son personas más felices y satisfechas con su vida.

Este verano tienes la oportunidad de dar un respiro a tu mente y disfrutar de los momentos de ocio con tu pareja, tus hijos, tu familia y tus amigos. Ello repercutirá favorablemente en vuestra salud física y mental, a la vez que contribuirá a reforzar vuestros vínculos emocionales y afectivos.

El beneficio de los rayos del sol es sobradamente conocido, dado que es la principal fuente de obtención de vitamina D. Además, los baños con el agua del mar tienen un efecto beneficioso sobre las articulaciones y eliminan las contracturas musculares. A ello se une los efectos positivos de la arena, que desinflama las articulaciones, del mismo modo que caminar con los pies descalzos sobre la arena es el mejor ejercicio para los músculos del pie y de las piernas.

Estos numerosos beneficios físicos repercuten directamente sobre nuestra salud mental y nuestras emociones, proporcionando un efecto calmante y aportándonos nuevas energías.

Para aquellos que no tengan la oportunidad de acudir a la playa, les aconsejamos disfrutar de todas las actividades al aire libre que puedan, acudiendo a la piscina municipal, al zoo, al parque de atracciones o simplemente disfrutando de una comida o una cena con nuestra familia y nuestros amigos.

Lo importante es dedicar el periodo de nuestras vacaciones al descanso, al ocio, a cultivar las relaciones afectivas con las personas que queremos y a cultivar nuestras aficiones y hobbies que no podemos realizar el resto del año. De este modo conseguiremos desconectar de las obligaciones y rutinas diarias, y volver tras las vacaciones recargados de nuevas energía y con la satisfacción de haber aprovechado al máximo el verano.

Miguel Vallejo

martes, 22 de julio de 2014

Cómo estudiarse a uno mismo. Consejos para vacaciones.

Las vacaciones son un momento ideal para la relajación, la meditación y la reflexión. Los avatares de la vida diaria nos tienen absortos en un ir y venir de horarios y obligaciones que nos dejan la frustrante sensación de no tener nunca tiempo para nosotros mismos, ni siquiera para plantearnos si estamos en el camino correcto, si hacemos lo que queremos y debemos, o simplemente para encontrar un momento de paz. Podemos aprovechar el periodo vacacional para encontrar unos 15 o 20 minutos cada día para encontrarnos con nosotros mismos.

Según la psicología clínica más tradicional, el malestar psicológico y la ansiedad vienen provocados en muchos de los casos por no detenernos a escucharnos y, más aún, por desoírnos o desatender los deseos y necesidades que nuestro cuerpo y mente demandan. Cuando nos dejamos llevar por la vorágine del día a día y nos abandonamos a la rutina, perdemos el contacto con quienes somos.

Estamos cansados de escuchar que la comunicación es la base de toda relación fuerte y sana. Sin embargo, tendemos a interpretar que este principio solo es aplicable a nuestras relaciones con los demás, en lugar de darnos cuenta de que nuestra principal relación es la que mantenemos con nosotros mismos y es la que en primer lugar debemos cuidar para sentirnos en paz con lo que nos rodea.

Estudiarnos implica escucharnos, sentir nuestras emociones, reconocerlas y aceptarlas en cada momento, y actuar así en consecuencia. Una vez que convirtamos este ejercicio en una costumbre, nos resultará muy sencillo continuar en contacto con nosotros mismos e incorporar este ejercicio a lo que somos, cuidando de nosotros en todo momento.

Para iniciar este estudio de autoconocimiento debemos encontrar un momento para nosotros solos, un espacio agradable y relajante, que no nos evoque nada más que el placer de estar en ese lugar y en ese momento. Al sentirnos en calma podemos comenzar a repasar aquellas facetas de nuestra vida que nos inquietan o preocupan, así como las que más nos agradan, buscando potenciar estas últimas y siguiendo nuestra intuición para solventar las primeras.

Es importante que detectemos las cosas que nos dan placer, que nos premiemos un poquito cada día por todo aquello que hacemos bien, potenciando nuestro bienestar y reforzando nuestras conductas positivas.

Miguel Vallejo
Centro de Psicología Clínica en Donostia-San Sebastián

sábado, 12 de julio de 2014

Recomendaciones para un verano sin altibajos

El verano es la época del año que con más ganas estamos esperando. Cuando nos imaginamos a nosotros en la playa, o en una terracita disfrutando de un aperitivo, se nos escapa una sonrisa. Queremos exprimir el verano, gozar la agradable temperatura, las vacaciones, los viajes, el mar, la montaña de todo el tiempo que tenemos para nosotros, para elegir a que dedicar las horas. Esta temporada del año está hecha para disfrutar al máximo. Por esta razón tenemos que vivir nuestras vacaciones de la manera más plena, y una gran idea para conseguirlo, es seguir estas recomendaciones para un verano sin altibajos.

Los altibajos se producen cuando algo no está estable en nuestras vidas, cuando algo no está funcionando correctamente, y esto hace que no podamos disfrutar al máximo de nuestros momentos de disfrute. Por este motivo hay que resolver lo no nos deja aprovechar al máximo de nuestro tiempo, lo que no nos deja alcanzar y llegar al verano con toda nuestra plenitud.

Muchas veces no sabemos qué camino coger, y no nos planteamos la posibilidad de acudir a un profesional de la psicología clínica. No se nos ocurre esta alternativa, no la tenemos presente. Así que esta va a ser mi principal recomendación para pasar un verano sin altibajos, llegar a él psicológicamente fuerte, y para esto propongo acudir al centro de psicología clínica.

Si este año has tenido problemas en la relación con tu pareja, ansiedad, tu estado de ánimo está más bajo, te encuentras inseguro, con la autoestima baja, con depresión, te resulta difícil controlar la ira, duermes muy mal, tienes algún tipo de adicción, o si estás estudiando, has tenido problemas escolares este año, problemas en el día a día, en el trabajo, en la convivencia, estrés?

Recomiendo acudir a psicólogo para resolver aquello que no nos deja llegar bien al verano, y lo que queremos es aprovechar nuestras más que merecidas vacaciones. Cuando uno se encuentra con la mente sana y positiva, está preparado para gozar, evadirse y divertirse. Esa es la manera de poder saborear el verano sin altibajos.

Miguel Vallejo